27 de marzo
Las cicatrices que testifican
"Después que hayáis padecido un poco de tiempo, seréis afirmados."
— 1 Pedro 5:10
Señor,
Cuando miro atrás, veo las pruebas que he atravesado. En el momento, me parecían insuperables. Hoy, sigo de pie, más fuerte, más sabio.
Gracias por el camino recorrido. No porque haya deseado las pruebas, sino porque reconozco que me han transformado. Me enseñaron la perseverancia, desarrollaron mi compasión, revelaron fuerzas insospechadas.
Estas cicatrices que llevo son también insignias de honor. Testifican de lo que he sobrevivido, de lo que he aprendido, de quien me he convertido. Gracias por haberme sostenido en esos pasajes difíciles.
Amén.
Cuando miro atrás, veo las pruebas que he atravesado. En el momento, me parecían insuperables. Hoy, sigo de pie, más fuerte, más sabio.
Gracias por el camino recorrido. No porque haya deseado las pruebas, sino porque reconozco que me han transformado. Me enseñaron la perseverancia, desarrollaron mi compasión, revelaron fuerzas insospechadas.
Estas cicatrices que llevo son también insignias de honor. Testifican de lo que he sobrevivido, de lo que he aprendido, de quien me he convertido. Gracias por haberme sostenido en esos pasajes difíciles.
Amén.
Reflexión
Mira una prueba pasada. ¿Cómo eres diferente hoy gracias a ella? ¿Qué ganaste en fuerza, sabiduría, compasión?
Por todos los que están en la prueba y necesitan ver que saldrán fortalecidos.