4 de marzo

El perdón difícil

"Perdonad hasta setenta veces siete."

— Mateo 18:22

Padre de misericordia,

Hay heridas tan profundas que el perdón parece imposible. Agravios tan graves que mi ira parece legítima. Me pides que perdone, pero ¿cómo puedo?

Vengo a Ti con esta dificultad. No puedo perdonar con mis propias fuerzas. Necesito Tu ayuda, Tu gracia para aflojar la tenaza del rencor que me ahoga.

Ayúdame a comprender que perdonar no significa minimizar el agravio, ni olvidar, ni siquiera necesariamente reconciliar. Perdonar es liberarme del veneno que me consume. Es elegir no dejar que esta herida dirija mi vida.

Amén.

Reflexión

El perdón es un camino, no un acontecimiento puntual. Para las heridas profundas, puede llevar años. ¿Dónde estás en ese camino?

Por los que cargan heridas profundas y luchan con el perdón.