29 de septiembre

La protección divina

"Jehová es mi roca y mi fortaleza, y mi libertador."

— Salmo 18:2

Señor protector,

Todos necesitamos protección. Frente a los peligros de la vida, las amenazas visibles e invisibles, las fuerzas que querrían destruirnos.

Gracias por Tu protección. Por Tu presencia que vela por mí, por Tu fuerza que me guarda, por las personas que pones en mi camino para protegerme.

Que pueda, a mi vez, ser protector. Defender a los vulnerables, combatir la injusticia, resistir el mal en todas sus formas. Contigo, puedo ser valiente.

Amén.

Reflexión

¿A quién o qué necesitas proteger? ¿Cómo puedes ser un protector para los más débiles?

Por todos los que necesitan protección.